Si bien esta ley ha llenado un vacío en nuestro entorno cultural, para no referirnos meramente y solamente al plano educativo, en este último se ha convertido en una herramienta que puede significar alivio para unos y preocupaciones para otros.
Algunos educadores la usan para facilitarle al alumno su aprendizaje, otros para facilitarle la crianza a los padres. Me perdonen los que se sientan aludidos!
Algunos padres encontraron aqui la respuesta que buscaban desde su época de infancia del "por qué les costó tanto la escuela". Otros la utilizan para que a sus hijos e hijas no les cueste "nada" la escuela y más bien pasen los años hasta con notas de honor.
Los administradores educativos (dícese de los que se están sentados en una silla bajo el frescor del aire acondicionado en edificios, en la capital a cientos de kilómetros la escuela más lejana) la usan para escribir tésis universitarias y asi abarrotar de papel las oficinas que comandan. Otros para muy buenas intenciones y pocas probabilidades de llevarlas a cabo.
Hay quienes aveces pensamos que este es un núemero cabilístico, casi como el número de la buena suerte, el que muchos juegan a ver si ganan la lotería. Algo así como el número trece, el doble cero, el noventa y nueve o hasta el seiscientos sesenta y seis. Este último caso sucede cuando se le impone a uno el aspecto cultural y el "que dirán" si no le adecuo a fulanito la materia aunque no lo necesite. Total, "para eso se hizo la siete mil seiscientos".
Por favor, nótense las comillas en todos los casos. No me vayan a juzgar de deslealtal!
Gracias por leer mi blog.
Su tiempo vale oro para mi.

Curiosamente nosotros nunca tuvimos acceso a esa ley y creo que no terminamos tan mal... Aparte de las mentadas "recuperaciones" que se daban, el alumno debía resolver por sí mismo y sus padres cumplían a cabalidad la "santa palabra" del maestro, el cual, años atrás, sí tenía la razón. Triste realidad la actual, donde tenemos que justificar paso a paso la falta de apoyo de los primeros responsables de la formación en responsabilidad y deber de los estudiantes.
ResponderEliminarEnronces, Bernye, parece que concordamos en que el número 7600 es el número de la suerte para muchos padres que se "pegaron la rifa" y ahora pueden descanzar ajenos a sus reponsabilidades mientras los docentes tienen que lidiar con la falta de cuidado de parte de ellos! Gracias por tu comentario. Espero ver otros en otros temas venideros.
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